En la comunicación hay una realidad, y es que siempre estamos comunicando, aunque no seamos conscientes de ello. Sin embargo, es muy curiosa: porque a veces no es tan fácil hacer llegar nuestro mensaje a la otra persona ¿Te ha pasado?

Esto puede sucedernos en cualquier parte de nuestra vida, incluso la interpersonal, el cómo te comunicas contigo. Es como si de un arte se tratara, que sólo unos cuantos pueden hacerlo. Pero realmente no debería ser así, todos deberíamos tener las bases para ello.

Hoy en día, las empresas, el marketing y los mismos emprendedores se han dado cuenta que la forma de comunicar es IMPRENSCINDIBLE para tener buenos resultados.

Cada vez digitalizamos más los encuentros, y así puede ser más complicado generar confianza en las personas. Así que nos hemos obligados a pulir mucho más el cómo nos comunicamos para que sea exitosa y captar o retener la atención de quien queramos.

Y como sé que puede ser un poco difícil de realizar, hoy quiero darte 5 de los tantos pasos que hay para aplicar esta herramienta que yo utilizo para comunicar de manera efectiva, no sólo a nivel comercial, sino de forma cotidiana, y que funciona muy bien, se trata de la escucha activa.

  1. Escucha con empatía: Estamos acostumbrados a escuchar para responder, no para comprender. Mientras la otra persona habla, estamos preparando la respuesta en nuestra mente y no escuchamos realmente su punto de vista. Si atendemos a cada una de sus palabras y gestos, podríamos comprender y aportar más.
  2. Ten una mirada amigable: Una mirada amigable, incluso con una sonrisa (siempre que sea genuina, claro está) abre muchas puertas, genera confianza mutua y facilita ampliamente la comunicación.
  3.  Parafrasea: Cuando repetimos lo que nos dicen, demostramos que estamos atendiendo lo que nos dicen y además podemos ahondar más.
  4. Interrumpe poco: De hecho, si puedes no hacerlo, mejor. Estamos muy acostumbrados a interrumpir constantemente. Cuando lo hacemos, transmitimos desinterés o que estamos en un debate o una competencia. Interrumpe cuando sea estrictamente necesario.
  5. Evita aconsejar: No siempre nos hablan para que aconsejemos sino simplemente para ser escuchados. Cuando aconsejamos sin permiso, podemos transmitir una actitud soberbia y alejamos al interlocutor. Si lo ves necesario, primero pide permiso con frases como “¿Quieres escuchar mi punto de vista al respecto?”. Esto transmite respeto y ganas de querer ayudarle.
Ilustración del concepto de conversación vector gratuito

Como verás, esto se trata de una re-educación en cada uno de nosotros. No te voy a negar que, puede que en ocasiones nos saltemos estos pasos inconscientemente, lo importante es darnos cuentas y rectificar. Poco a poco creamos el hábito. Además, la escucha activa no es solo para la otra persona, sino también a estar bien contigo mismo/a. ¿Qué dices, los ponemos en práctica?